Thursday, August 22, 2019

Experiencia y equipo



El equipo con el que cuento para cursar esta materia es un iPhone X y podría pedir prestada alguna cámara digital en caso de ser necesario. No tengo experiencia previa en programas de post producción. Solamente conocimientos intermedios de adobe Photoshop e Ilustrator.

Me interesa mucho conocer el espectro del medio audiovisual desde sus inicios y técnicas más antiguas hasta las últimas tecnologías y el último eslabón como la post-producción y la animación digital. También gustaría que estudiáramos e hiciéramos hincapié en los cortometrajes. No sé mucho, ni vi demasiados. Pero los que he llegado a ver me parecieron muy concisos y siempre me llegaron de una manera muy directa.

Sunday, December 9, 2018

Proyecto final



Los estratos sociales: la separación que existe entre los individuos que cohabitamos en el mismo espacio-tiempo.



Fotografiar es conferir importancia, fotografiar es ese “instante decisivo”, fotografiamos para recordar, fotografiamos para no olvidar, fotografiamos cuando nos sentimos nostálgicos, fotografiamos para informar. Sin lugar a dudas la fotografía nos hace buscar la belleza y la poética en nuestro cotidiano.

Todas estas afirmaciones nos inspiraron a lo largo del semestre, ayudandonos a encontrar nuestro rumbo, a buscar nuestra definición de fotografía. Intentamos comprender que es lo que nos llama la atención y que queremos transmitir cuando tomamos una fotografía.

Cuando tomé esta fotografía reflexioné en la división social que creamos todo el tiempo, en las divisiones  que generan una barrera entre nosotros. En esta fotografía vemos a un trabajador en una obra de construcción. Escondido, marginado. Le pagan por su fuerza que tuvo que ganar sin otra alternativa. Ellos construyen nuestras viviendas, ellos ponen el cuerpo para levantar monstruos de metal que nunca serán, para ellos, más que un anhelo. Nunca van a llegar a vivir en uno de esos departamentos lujosos que brotan sin cesar por los poros de la ciudad. 
Vivimos ignorando porque no queremos ver algo que nos haga sentir culpables. Vivimos ignorando porque no queremos sacrificar nada de nuestras vidas para ayudar a alguien que lo necesite más. Vivimos imaginando que las cosas se hacen solas y que no hay nadie detrás de ellas sacrificándose, pensando que nadie sufrió. No queremos ver las consecuencias que tienen nuestros actos de consumo incontrolable.

¿Qué se debe sentir colocar el mármol de carrara en un baño con yacusi y luego hacer dos o quizás tres horas para llegar a tu casa en donde quizás ni siquiera hay un baño?

Estamos rodeados de indiferencia, de egoísmo.
Pero yo lo vi,  estaba ahí cuando el pasó, le disparé y lo fotografié. 

Friday, November 30, 2018

Después de la fotografía



El mundo digital invade nuestras vidas. Está presente, latente pero al mismo tiempo está tan normalizado y es tan cotidiano que por momentos no entendemos lo que eso implica. Somos parte de él y  no sabemos sobrevivir de otra manera. ¿Pero que representa esto para nuestra sociedad? ¿Qué consecuencias positivas y negativas tiene este fenómeno?

 Al igual que muchos medios de comunicación, la fotografía, según Ritchin, es “un reflejo de las sociedades que la han generado y adoptado”.  Los medios digitales vinieron a abstraernos de la realidad, traduciendo todo a datos, esperando que un público receptor los reconstruya a su manera. Alvy Ray Smith afirma que “la realidad es simplemente una medida conveniente de la complejidad”. Esto nos hace entender que la realidad es imposible de comprender, que la realidad que buscamos es la que se ajuste a nuestras necesidades, a lo que nos sea más conveniente.

Esto conlleva a cambios personales y sociales fundamentales, como sucede con las manipulaciones realizadas en la fotografía. Las alteraciones estéticas, las modificaciones en la apariencia física que nos quieren hacer creer que lo que vemos es siempre real y que es esa la forma en la que se supone que se tiene que ver. Es de esta manera que Ritchin se cuestiona acerca de la ética de las imágenes. Nos preguntamos entonces: ¿Cuál es la función del fotógrafo?  De todas maneras alguien más luego va a alterar lo que el capturo. El autor afirma que el fotógrafo es como muchas otras cosas que,  hoy en día,  son parte de un sistema superior que no controlamos. Podemos entender entonces que anteriormente la labor del fotógrafo era mucho más auténtica, hoy en día se modifica el formato de la realidad y su contexto para generar una imagen idílica y poco realista.

¿Porque no modificar la realidad para nuestra conveniencia? Incluso llegamos al punto de pensar en diseñar el futuro, como en el caso de Ritchin que participó de una modificación del horizonte de Nueva York, en donde invento otras estructuras y monumentos, cambiando así la realidad. El describe su experiencia diciendo haberse sentido como Dios. Es curioso pensar en esta idea. ¿Cuál es la diferencia de cambiar una imagen a cambiar en si la realidad? Si lo podemos ver entonces, ¿es real? ¿Quién nos otorga ese poder de creadores y destructores?

¿Pero qué sucede cuando vemos estas imágenes? Somos una generación que creció con el Photoshop, que creció intentando desmentir y descifrar que imágenes son verídicas y cuales fueron modificadas. Esto nos hace concluir que ver no equivale a creer. Se puede pensar que la fotografía paso de ser una representación casi perfecta de la realidad, a ser un engaño que pretende ser verosímil volviéndose una ventana a un universo alterno. A mi entender, la digitalización y modificación de las fotografías no es más que una evolución. No es la primera vez que esto sucede, sino que se acopla a las tecnologías modernas, ya que las imágenes fueron retocadas desde sus inicios, incluso en la fotografía análoga. Esto nos hace pensar entonces que imágenes son confiables y cuáles no. ¿Se puede acaso confiar en alguna? ¿Qué sucede con la fotografía documental que su función es exclusivamente relatar y transmitir hechos verídicos? ¿Pierde esta su valor? Ritchin y un grupo de estudiantes proponían colocar un ícono para indicar que esa imagen había sido manipulada. Pero como podemos definir la manipulación, a partir de qué y cuánto. Baudelaire decía que la fotografía era simplemente una herramienta para complementar la memoria,  pero que no se le debe permitir acceder al terreno de lo imaginario. En la actualidad ¿es esto lo que sucede? ¿O acaso la fotografía es en sí un acto imaginario desde su origen?  Según Wes Anderson, la fotografía digital rompió la relación entre la fotografía y la realidad. “Estamos en una era en la que nadie podrá decir si una foto es falsa o verdadera.”

La fotografía, como la televisión, fue criticada por parecer tener un impacto negativo en la sociedad. Según Baudelaire es muy vulgar para ser arte, según Rodin es muy mecánica para ser verdad y para Sontag carece de intervención. Sin embargo a mi entender también tiene la virtud de concientizar y generar grandes cambios en la sociedad. Como por ejemplo en la creación de la ley contra la explotación infantil o la solidaridad de las personas en causas benéficas entre otras cosas.
Pero la realidad es indeterminada, subjetiva, la realidad es probabilidad. Por eso buscamos en la fotografía una realidad tangible, honesta. Es tan desesperante como entender que nunca vamos a poder vernos a nosotros mismos más allá que en un reflejo invertido. El autor se cuestiona si la gran expansión y acceso a la información de imagen, al igual que el derecho que todos poseemos de producir y publicarlas, está haciendo el mundo un lugar mejor o si nos está ahogando y perjudicando como sociedad.

En lo personal, siento que vivimos en parte en una generación que me atrevo a llamar nostálgica. En donde lo antiguo tiene un valor y una connotación especial. Creo que estamos aprendiendo que no siempre es mejor lo nuevo, y podemos apreciar y atesorar tradiciones y maneras más antiguas de realizar las cosas. Entendemos que no siempre el camino fácil es el mejor, que no siempre lo nuevo es lo bueno. ¿Pero qué es lo que sucede después de la fotografía? ¿Qué es realmente lo que nos enseña y que uso le damos como sociedad?

Thursday, November 22, 2018

Reflexión sobre el retrato en la pintura




El retrato aparece por primera vez acompañado de la pintura. Es cuando se comienza a poder recrear lo que vemos e imaginamos. Es curioso cómo podemos considerar “retrato pictórico” a tantas variedades de este.  La amplia gama desde los retratos de Velázquez y Rembrandt hasta los retratos cubistas de Picasso.

¿Pero cuál es la función del retrato?
El retrato pretende capturar, recrear una persona. Retratamos para conferir importancia. A lo largo de la historia retratar fue una manera de conservar, de escribir una historia, de venerar, alabar. Es una forma de preservar una imagen del presente para el futuro, al igual que en la fotografía. En un retrato intentamos capturar la esencia del retratado. A través de su expresión se pretende plasmar quien es. Como se siente. A través del contexto que le ponemos, lo que lo rodea, intentamos contar su historia para poder condensar en una imagen muchos significados y enriquecer a la persona.
Lo interesante, y ahí es cuando entra el trabajo del artista, es ver la interpretación del pintor. Entender lo que el pintor está queriendo retratar de ese individuo, lo que él ve y a lo que él le confiere importancia. Es interesante poder ver como distintos artistas representan de maneras diferentes a la misma persona. O incluso un mismo artista retratando a una misma persona desde puntos de vista distintos. Como el caso del triple retrato de Carlos I por Antonio Van Dyck. Al igual que en la fotografía, el retrato sin duda nos remite a la nostalgia, al paso inevitable del tiempo y funciona como un “souvenir” de la persona o incluso puede funcionar como un recuerdo de un espacio/tiempo determinado.

Me parece interesante cuando hay muchos grados de separación entre la obra y la realidad. Así es la representación. Me gusta esa ambición y esa audacia de creer que podemos reproducir algo que estamos viendo. Cuando el resultado final siempre está muy alejado de la realidad ya que dependemos de la interpretación del artista y de la nuestra como espectadores. Eso quizás es lo que lo vuelve más misterioso.

Incluso hay retratos que se volvieron iconos, como los autorretratos de Frida Kahlo, la Gioconda, o la famosísima pintura de Marilyn Monroe por Andy Warhol. En estos casos, este tipo de retratos son los que, en mi opinión,  traspasan su sentido inicial,  en donde la imagen pasa a cobrar más valor y sentido que la persona en sí. Se vuelven iconos y trascienden en la historia.

 Me llama la atención como los retratos antiguamente llevaban tantas horas de producción como en el caso de Cézanne que llevaba a cabo más de 100 sesiones para lograr el retrato. Esto es necesario ya que se trata de realizar un estudio exhaustivo de la luz, la sombra, de las proporciones,  los matices, las texturas para poder lograr, si así se quisiera, la mayor semejanza en el retrato. Sin embargo cuando llega la fotografía, se logra un retrato mucho más verosímil, una interpretación de la realidad que es casi perfecta, y solo con un botón logra capturar todos estos factores para perpetuarlos en el tiempo.

Friday, October 26, 2018

Reflexión sobre el paisaje




El paisaje aparece como el escenario en donde sucede la vida. Es lo que nos rodea constantemente. Por consecuencia, este tiene que ser fotografiado. 

El paisaje está en todas partes. En todas las fotografías lo vemos aparecer incluso en los retratos. Es esa parte que deja ver el fotógrafo, ese contexto, ese “ mis en place” que rodea al protagonista. El paisaje es lo que nos permite ser, lo que nos condiciona y a si mismo condiciona a la fotografía. 

Lo que me gusta del paisaje, es al igual que las personas fotografiadas, su enorme diversidad. Un paisaje puede ser la naturaleza más salvaje o la ciudad más contaminada. Pero el hecho de que se fotografíe nos remite automáticamente a que alguien esta ahí. Alguien esta del otro lado de la cámara tomando esa fotografía, y eso lo vuelve real. Lo vuelve crédulo, tangible.  

Lo mágico de esto es que nos permite creer conocer un poco más este mundo. Hacernos ideas de los lugares más exóticos o visitados de este planeta e incluso de otros. Nos transporta y nos hace por un momento estar ahí dentro. Son pequeños fragmentos del mundo, acumulables y transportables que nos confieren esa sensación. Incluso transportarnos a realidades muy cercanas y tan ajenas a la vez. 

Quizás la función de la fotografía del paisaje es mostrarnos los recovecos que de otra manera nunca podríamos ver con nuestros propios ojos. 

Thursday, October 18, 2018

Ensayo sobre la fotografía




Está claro que la fotografía forma parte de nuestra vida cotidiana, pero entendemos realmente su función?

Susan Sontag afirma que cuando sentimos nostalgia tomamos una fotografía.
Podemos estar seguros de que el acto fotográfico esta lleno, desde su momento inicial, de nostalgia, ya que entendemos que ese momento no va a volver a suceder. Que ese momento acaba de terminar, y que por mas que el espacio-tiempo pueda seguir siendo parecido, ya no es el mismo. Pero nos queda una especie de souvenir, un recordatorio del paso del tiempo. Esta condición de la fotografía que Sontag propone me remite al tópico  “memento mori”, que nos recuerda la fugacidad de la vida. Creo que  en la fotografía existe esta cualidad, de retratar de alguna forma a personas que vamos a ver envejecer, y que nunca van a volver a estar como en aquella fotografía alguna vez capturada. Es una forma de apropiarse de un momento, una forma de archivar, recordar personas, lugares que cambian o ya no están.

Quizás es una evolución de la manera de relatar. Antes se utilizaban los relatos para conocer a nuestros ancestros, nuestra cultura. Se utilizaban pinturas rupestres murales o retratos. Hoy utilizamos la fotografía para documentar, guardar y atesorar.
Es curioso incluso la función talismánica que parece poseer la fotografía. Esta costumbre de los abuelos de tener las fotos de los nietos en el portamonedas. Fotografiar es dignificar, es otorgar importancia. Quiere decir que en ese momento supimos apreciar algo que nos cautivó. Será que la foto vino a remplazar a los objetos antiguos para tener mas “ espectros de papel “, y “cápsulas de información”? Si no fotografiamos un lugar, es casi como si no hubiéramos ido. Es la foto la evidencia, el recordatorio narcisista de que existió ese momento y nosotros fuimos participes. Susan Sontag está en lo correcto cuando afirma que “las fotografías insinúan comprender el mundo, pero en realidad lo que proponen es coleccionarlo”.  Como si no confiáramos en nuestra memoria. Como si tuviéramos miedo a vivir sin recordar.

Pienso enseguida en Vivian Maier, y en su compleja personalidad. Le doy vueltas intentando entender porque proliferaba fotografías, y enseguida recuerdo su desorden obsesivo compulsivo de acumulación. Todo cobra sentido. Ella acumulaba recuerdos, momentos, fueran estos periódicos arrumbados, notas de la tintorería o cientos de películas sin revelar. Porque lo haría si ni ella, ni nadie,  iban a ver esas fotografías? Sería, yo creo, una necesidad, una manera de saber que ese momento, en algún lado, aunque nadie lo viera, estaba siendo guardado, congelado eternamente.

Por otro lado, no estoy segura de coincidir con Susan Sontag que cree que la foto causa impacto si muestra algo novedoso. Creo que esto es cierto, pero no es una condición. Pueden ser muchos los factores que causen interés en una fotografía. Sin embargo, estoy mas de acuerdo con lo que menciona mas adelante. Que la cuestión no es si es algo novedoso sino la forma de verlo, de una manera en la que nunca antes lo habíamos  visto.
Es por eso  que  la fotografía, es en su gran parte una mentira, y quizás un buen fotógrafo sea un buen mentiroso, así como sucede con la pintura. Son artes de interpretación de la realidad. Nos encontramos sujetos a la interpretación del fotógrafo, a lo que el creyó que era digno de fotografiar, y por supuesto la fotografía se encuentra sujeta a nuestra interpretación, a lo que queremos ver y entender de ella. A lo que nuestra imaginación deduce que esta sucediendo.

Podemos entonces ver la fotografía como un arte surrealista ya que es un duplicado de la realidad. Es demasiado extraño cómo podemos encuadrar un momento, seleccionarlo, y guardarlo para siempre. Es, es mi opinión, un acto casi mágico. No termino de compartir la idea de Sontag de que es surrealista porque “se produce a si mismo sin esfuerzo en cuestión de segundos”. Si bien es cierto que solo toma un instante para que la luz se impregne en la película,  hay fotografías que pueden tardar días en tomarse. Como por ejemplo Alfred Stieglitz que tardó tres horas en esperar el momento oportuno para capturar “Quinta Avenida, invierno”.
¿Será lo que vuelve surreal a la fotografía el hecho de ser, como dice Sontag, un mensaje del tiempo pasado? ¿O es acaso como se menciona mas adelante el contraste social entre la realidad en la fotografía y de lo que sucede a su alrededor? ¿Será que la fotografía es una herramienta para descubrir una verdad oculta?

En mi opinión se trata en gran parte de capturar ese “momento decisivo” en donde todo esta en perfecta armonía o en perfecto desorden. En donde todos los elementos se sincronizan como una melodía. Es observar a través de la mirilla, y pensar: “Ahí no, ahí no, todavía no, después de que pase el auto, justo cuando el pájaro esté volando, justo cuando el vestido se mueva con el viento. Ahí es cuando.”  Es como un león que espera asechoso el momento exacto en el cual empezar a correr a la gacela. Ni antes, ni después. Es congelar un momento que se hubiera perdido si no se hubiera tomado la fotografía. Como la fotografía “Derière la Garre Saint lazare“, en donde Bresson captura a un hombre saltando un charco para evitar mojarse. Es ese “instante decisivo” que capturó del hombre saltando, ni antes de saltar, ni una vez que cayo, es ese segundo donde esta elevado que Cartier Bresson disparó. Es un momento único en donde todos los elementos confluyen.
Como afirma Henri Cartier-Bresson : “La fotografía es, para mí, el impulso espontáneo de una atención visual perpetua, que atrapa el instante y su eternidad.”

Thursday, October 11, 2018

Africamericanos




Soy Argentina, y en mi país es muy fácil reconocer tener abuelos europeos, pero aparentemente tener ancestros Africanos no resulta tan común.
Para mi sorpresa existe una comunidad llamada Afro argentina, de la cual yo nunca había escuchado hablar hasta ver la  exposición fotográfica “Africamericanos” en el Centro de la Imagen. 

Aquí comenzó un viaje relatado a través de la fotografía. Un viaje que muestra el exitoso y horrible proceso de ocultar la historia Afroamericana. Me resultó fascinante presenciar como a través de la fotografía se pueden contar historias y hacer que se conozcan tantas verdades. Apareció en este caso la fotografía como un registro, una evidencia. Fotografiar  es revelar que  existe, es hacer  lo invisible visible. 

Eso fue lo que me sucedió con esta exposición. Me metí en la vida de cada individuo retratado. Observé su mirada. Escuché sus cantos. Me informó, me cambió. Este recorrido se trató para mi de concientizar, educar e intentar de a poco revertir el proceso de invisibilización que sufrieron los Afroamericanos en países como Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Peru, Ecuador, Colombia y Venezuela.  Nos enseña que a pesar de los siglos de ocultamiento, la comunidad afrodescendiente es una influencia cultural muy importante en América Latina y que sus  tradiciones contribuyeron a la creación de nuestras identidades.

Pero es solo el comienzo, todavía sigue sin reconocerse el papel que ocupó la población afrodecendiente en nuestra cultura, y en la actualidad siguen siendo acechados por el racismo, la violencia y la pobreza.

Me quedo con una frase de Federico Pita, presidente de la DIAFAR, (Diáspora Africana Argentina): “Todos tenemos una abuela negra escondida en el placard”. 

5ta revisión semanal

En los avances de esta semana creo que pude lograr un poco mas de precisión en los resultados. Pude trabajar mas detalladamente teniendo mas...